lo importante es comunicarse...
A visual poem - Día Internacional de la Lengua de Signos en Granada from Ángel Cano Ydáñez on Vimeo.
Porque detrás de toda forma de actuar hay una forma de pensar, y una forma de sentir. Porque la salud además de muchas otras cosas, es una aventura apasionante donde aprender, enseñar, transmitir, pensar y sobre todo emocionarse. Un blog sencillo donde compartir las experiencias (buenas y malas) del día a día...
A visual poem - Día Internacional de la Lengua de Signos en Granada from Ángel Cano Ydáñez on Vimeo.
"Celebración de la Voz Humana (2)"
Tenían las manos atadas, o esposadas, y sin embargo los dedos danzaban, volaban, dibujaban palabras. Los presos estaban encapuchados; pero inclinándose alcanzaban a ver algo, alguito, por abajo. Aunque hablar estaba prohibido, ellos conversaban con las manos.
Pinio Ungerfeld me enseñó el alfabeto de los dedos, que en prisión aprendió sin profesor: - Algunos teníamos mala letra- me dijo-. Otros eran unos artistas de la caligrafía.
La dictadura uruguaya quería que cada uno fuera nada más que uno, que cada uno fuera nadie: en cárceles y cuarteles, y en todo el país, la comunicación era delito.
Algunos presos pasaron más de diez años enterrados en solitarios calabozos del tamaño de un ataúd, sin escuchar más voces que el estrépito de las rejas o los pasos de las botas por los corredores. Fernández Huidobro y Mauricio Rosencof, condenados a esa soledad, se salvaron porque pudieron hablarse, con golpecitos, a través de la pared.
Así se contaban sueños y recuerdos, amores y desamores; discutían, se abrazaban, se peleaban: compartían certezas y bellezas y también compartían dudas y culpas y preguntas de esas que no tienen respuesta.
Cuando es verdadera, cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare. Si le niegan la boca, ella habla por las manos, o por los ojos, o por los poros, o por donde sea. Porque todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás, alguna cosa que merece ser por los demás celebrada o perdonada."
Eduardo Galeano, del "Libro de los abrazos"