
Hace tiempo di un taller que llevaba por título “Come sano en campamentos” (aunque algún amigo prefería añadir una “t” entre la “n” y la “o” de la palabra sano xD). La preparación y el propio taller me hicieron plantearme seriamente mis propios hábitos alimenticios, desde entonces creo que soy más consciente de la necesidad de aplicar la teoría sanitaria en la propia vida.
“Tiene usted que adelgazar señora”, fácil de decir, pero hay que verse en la situación, la señora comenzará con mucho afán su nueva dieta, y antes de dos semanas comenzarán a surgir las dificultades para mantener el régimen con las reuniones familiares, de amigos, etc.
Si planteamos el tema del ejercicio físico, la situación es parecida, no se sabe muy bien qué hacer, ni cómo hacerlo ni durante cuanto tiempo; así, la persona invierte horas y horas en una cosa que no le gusta (si no lo haría por si misma) y que no acaba de darle resultado, por tanto se desmotiva y volvemos a la situación inicial.
Todo el mundo habrá oído la frase de “no será tan malo el fumar cuando mi médico también fuma”, y ejemplos como estos podría poner mil millones sobre la relación entre la teoría y la práctica de los hábitos saludables y los profesionales sanitarios.
Creo que para entender realmente todos estos procesos, es importante que los propios profesionales sanitarios seamos ejemplo para nuestros pacientes, y seamos por tanto los primeros en llevar una vida lo más sana posible. Si yo paso por el proceso de cambiar mi alimentación, o mis hábitos de ejercicio físico, me será mucho más fácil entender a otros que inician ese proceso y por tanto ayudarles a que su cambio llegue a buen puerto.
Es por todo esto por lo que iré comentando los entrenamientos y mi evolución hacia el “Healthy Way of Life”.
Comenzamos!