
Todos/as recordamos el incidente que casi le cuesta la vida al profesor Jesús Neira por salir en defensa de una mujer a la que su pareja supuestamente estaba maltratando (digo supuestamente porque aún no conozco la sentencia del juez). La sociedad entera ha aplaudido su gesto y se ha alegrado de su recuperación. Esta mañana me ha venido a la cabeza este profesor.
Mientras estudiaba escuche los gritos de una mujer. Me asomé a la ventana y estaba gritándole a su hijo; en 30 segundos el chaval se llevo cuatro bofetadas “bien dadas” y varias perlas del tipo “subnormal” e “imbécil”. El chico ni se movía, casi ni lloraba y doy fe que las bofetadas sonaron muy contundentes.
Me pregunto si de haber estado en la calle hubiera sido capaz de decirle a esa mujer que no pegara a su hijo. ¿¿Y por qué una bofetada a un niño en mitad de la calle no me supone tanta sorpresa como el que alguien en la misma situación de una bofetada a una mujer; aún cuando, en principio, el niño es un ser más indefenso por tener menor edad que la mujer, que ya es una persona adulta capaz de tomar sus propias decisiones??.
¿Qué hubieras hecho tú?
- Avi -